“Volkswagen puede definirse como amor, emoción, y una forma que se ha convertido en eterna”
Posted on April 17th, 2007 by Greg Sanchez Printer Friendly Printer Friendly

Durante la presentación internacional en Dresde este pasado septiembre del 2003 del Volkswagen Phaeton, el primer auto de lujo de la compañía, Let’sTalkCars.com entrevistó en exclusiva a Kenneth Moriarty, Director del departamento de Estrategia Corporativa y Coordinación de Volkswagen of America acerca del nuevo producto y otros asuntos.

LTC: Señor Moriarty, el origen del Volkswagen está directamente relacionado con la creación de un auto confiable, austero y barato. Precisamente, la palabra Volkswagen significa en alemán “auto-para-el-pueblo”. ¿Cómo puede conciliarse esta idea, no sólo con el lujo del nuevo Phaeton, sino con lo que representa la palabra Phaeton?

KM: Bueno, se trata sólo de mi opinión personal. Para entender esto, casi hay que remontarse a los que queremos decir cuando decimos Volks. La palabra Volks fue aplicada a Volkswagen en una época en que existían clases sociales perfectamente diferenciadas. Hoy, vivimos en una sociedad mucho menos clasista. De modo que, ¿por qué Volks no puede ser lo mismo para una persona que puede tener acceso a un auto más caro, que para una persona que sólo puede acceder a uno menos caro? Quizás la idea entera ha cambiado. Hoy tenemos personas que han realizado un ciclo entero en la vida; comenzaron de jóvenes sin mucho dinero, y ahora son extremadamente pudientes. Y si esas personas gustaban de nosotros cuando tenían 19 años, y si nosotros fuimos capaces de mantener algunas de aquellas características y valores que apreciaban, incorporadas ahora en un Volkswagen más caro, ¿por qué no tenerlos contentos en este momento en que tienen 50 años y tienen economía, en vez de decirles, bueno, usted ha llegado a cierto punto y ahora tenemos que dejarlo que se vaya con otro donde probablemente no se sienta tan satisfecho porque no tiene allí la emoción que sintió cuando primero compró un Volkswagen?

LTC: El VW Beetle es, sin duda, un auto antológico, un ícono de la industria automotriz que fue capaz de transformarse desde su forma original hasta su más reciente versión. ¿A qué atribuye su éxito? ¿Podría esta nueva edición continuar transformándose a partir de sí misma como lo hizo en el pasado, a diferencia de vehículos como, por ejemplo, el Toyota Previa o el Chevy Lumina, cuyos diseños, por radicales, “frenaron”, por así decirlo, derivaciones ulteriores de su propio dibujo?

KM: El Beetle es lo que yo llamo una forma eternamente llamativa, única en la industria automotriz. Es algo que realmente se ha convertido en parte de la cultura automovilística y que es exclusiva de Volkswagen. Hemos sido testigos de una forma que fue concebida en 1937, y que no sólo ha sobrevivido hasta el presente, sino que fue reinventada a principios de los 90, y donde quiera que ha sido introducida como el nuevo Beetle, ha sido capaz de encender de nuevo esa llama y el mismo amor que la gente tenía por los modelos previos. Estamos hablando de 50, 60 años. Por eso es que yo la llamo una forma eternamente llamativa, porque apela a gente que ni siquiera había nacido cuando el diseño original desapareció de escena en los Estados Unidos a principios de los años 70. De modo que creo que Volkswagen es, quizás, un caso único en la industria automotriz. Tiene al Beetle, al Microbus, al Golf… ésas son formas. Y es eso lo que hace al Volkswagen eterno. ¿Y que si el nuevo Beetle será capaz de transformarse de nuevo a partir de sí mismo? Sí lo será, porque no se trata de un nuevo Beetle, sino que este Beetle (al igual que los modelos anteriores) es una consecuencia del original de los años 1930.

LTC: Volkswagen se prepara para la reintroducción de una nueva edición, de estilo retro, del Microbus. ¿Cuán riesgoso desde el punto de vista del mercado puede ser este paso teniendo en cuenta que el segmento de los minivans aparentemente se está reduciendo?

KM: La cosa es que el Volkswagen Microbus nunca fue ni será un minivan. Sí, puede transportar a un montón de gente y casi se puede poner uno de pie dentro de él, pero la idea es que fue un pionero en lo que hoy, y desde mediados de los años 80 llamamos minivan, pero no es un minivan.
Diríamos que la gente que compra un minivan toma una decisión muy, muy racional, que tiene que ver con un ciclo de vida. Son gente que tienen familia, niños, que necesitan cargar mucha gente y muchas cosas. Pero si le hablas a quienes posee minivans, amor y emoción no son exactamente las palabras que les escucharás decir. En su lugar, hablarán de practicidad, y de un estadío particular en un ciclo de vida. Recuerdo cuando yo tenía 18, 19 años, y tenía amigos que conducían Volkswagen Microbus. En esa época, éstos amigos míos no tenían niños, pero les encantaba el vehículo. No estoy diciendo que el nuevo Microbus va a ser accesible a jóvenes de 18 ó 19 años, pero más allá de eso, se trata de un asunto de actitud, no es cosa de cargar gente o mercancías. Ahora, si gente que necesita eso lo compra, perfecto… pero probablemente ésos no van a ser los usuarios primarios del vehículo.

LTC: Muchas gracias, Señor Moriarty…

KM: No hay de qué…